viernes, 18 de abril de 2008

Aquí no passa nada.




Córdoba es la segunda ciudad de España con mayores índices de desempleo, una de las que menor índice sintético de actividad tiene, los precios de la vivienda son desorbitados y el nivel adquisitivo de sus ciudadanos de risa. Pero aquí no passa nada.

El número de bibliotecas, galerías de arte, librerías y demás elementos culturales está por debajo de la media española. Pero aquí no passa nada.

La bolsa de titulados universitarios que residen en la ciudad es bajísimo, y existe una cartera inmensa de trabajadores con baja formación, cualificación y capacidad. Pero aquí no passa nada.

Es una de las ciudades de España con mayor bolsa de funcionariado. Pero aquí no passa nada.

Somos la única ciudad capital de provincia de Andalucía, junto a Jaén, que no posee equipo deportivo en la élite. Pero aquí no passa nada.

Los deportistas de especialidades individuales tienen que emigrar a otras ciudades por falta de medios. Mientras tanto el Instituto Municipal de Deportes se gasta veinte millones de las antiguas pesetas en organizar un partido amistoso de baloncesto. Pero aquí no passa nada.

Somos la única ciudad de Andalucía sin Palacio de Congresos. Pero aquí no passa nada.

Celebramos una Feria donde huele a alcohol y a orines. Las peleas navajeras están a la orden del día, la música ya no se distingue de la de una discoteca, la basura reina a sus anchas. No se puede pasear por la polvareda o el barrizal, no se puede comer ni beber por la falta de decoro e higiene. Mientras se gastan una auténtica millonada en “Las portada más grande de Andalucía”. Pero aquí no passa nada.

Un par de policías se pasan las leyes por "La puerta el puente", y edifican en lugar prohibido. Pero aquí no passa nada.

Somos la única capital de provincia de España donde gobiernan comunistas. Pero aquí no passa nada.

Esta es la ciudad de un "Tontodromo", al que llaman el "Paseo Marítimo", pero donde no hay más agua que la unas cuantas fuentes. Es la ciudad de las colas por el pastel cordobés y también del paro. Es la ciudad de las pinturas millonarias de Gordillo, la ciudad del dinero bajo cuerda, de las infames tapaderas que impiden que el olor a podredumbre, a pueblo marchito e instalado en la mediocridad, salga y derrumbe del pestazo a media España.

Córdoba es un pueblo con semáforos y avenidas, es un pueblo con dos mil tabernas y una sola librería, es el pueblo más grande de España.
Córdoba es “la Feria de los Discretos” en la que, como dijo Springer a García Roelas, cualquiera que venga a mejorar o a innovar, no solo no lo conseguirá sino que será criticado, vilipendiado, acusado y avergonzado públicamente hasta ser ahuyentado por el resto ya que todo lo que huela a progreso y a excelencia no entra en el organigrama social del cordobés. (Si no que se lo pregunten a Santiago Calatrava o a otros muchos).
El cordobés no permite que nadie trabaje más que él, porque perdería su estatus de vagueza y mediocridad social.

Córdoba no está muerta, como dicen algunos, Córdoba es un pueblo que duerme.


Eloy Fernández Bretones.






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