
Hace un par de días, contemplé la la rueda de prensa de María Teresa Fernández de la Vega y Bibiana Aido.
Mientras la coja (por aquello de sus mariconeos varios con la Escario), se daba un baño de ideología de la muerte, la aijada del cabezón (para algunos el escudo del Barcelona), se sonreía de manera constante. Entonces grité ¡ya está! ¡este gobierno es de Loja, que la que no es puta es coja!
Y es que el puterío de este gobierno ya no tiene límite, y claro, con el mamoneo y la casa de putas que han montado en España, también quieren tirar de nuestros jóvenes. Para ello han puesto a la Braun a funcionar...ah ¿pero no lo sabían? Yo desde que me enteré me hago el salmorejo con el lebrillo y el mortero. La Braun es fabricante de aspiradores abortivos, de esos que destrozan el cuerpo indefenso de un ser humano de reducidas dimensiones.
Hoy mismo, la cadena de la vergüenza, que ha tenido patente de corso en cuanto a lo que el proselitismo progre se trata, ha emitido un mini reportaje curioso en su espacio de noticias. Presentando la bazofia, el muñeco diabólico Piqueras.
Dicho espacio, presentaba el trabajo que realiza un patrulla espacial de la Guardia Urbana de Barcelona. Dicha patrulla lucha contra el absentismo educativo de nuestros jóvenes (y jovenas, para que no se me enfade la puta). En algunas ocasiones llegan a meter en el coche a niños que están para mili y casi para pasar por vicaría.
El argumento, es menor y no puede estar en la calle. Acojonante ¿verdad? Aquí el que escribe, que estudió en instituto público, alguna vez que otra faltó a clase para tomar unas cervezas, estudiar un examen o jugar al fútbol. Lo que tenía clarito mi madre, y podía estar tranquila en casa, es que nunca podría aprovechar mis horas de novillos para llevara a la Jenny a abortar o a la farmacia a por la del día después.
¿Se imaginan la situación? - Niña aquí no se puede estar, tendrías que estar en clase-
- Es que voy a abortar-
- Perdona niña, prosigue con tan patriótica tarea-
La escenita está a la vuelta de la esquina, por culpa de la puta, la coja, la roja y su mil madres que mal hicieron en no abortar.
La escenita está a la vuelta de la esquina, por culpa de la puta, la coja, la roja y su mil madres que mal hicieron en no abortar.





