jueves, 24 de abril de 2008

Lama, léase las reglas.




Lama, léase las reglas

No deja de ser curioso el uso tan vergonzante, que ejercen algunos sobre el viejo, y en España tan eficiente recurso de la demagogia. Según Aristóteles es el predominio de los pobres sobre la exclusión de los ricos. Supongo que el Sr. Lama, afamado comentarista de la cadena SER y CUATRO, conocerá perfectamente las reglas del Fútbol, pero parece desconocer o quizás las conoce pero no le interesa aplicarlas, las reglas que nos rigen a todos, que no es otra cosa que la Constitución. Abogaba el Sr. Lama en un programa de debate, por proteger las viviendas de La Cañada Real y poner todo el peso de la ley sobre ilegales ricos marbellís. Esa opinión, que puede pasar desapercibida, es de una gravedad extrema ya que con esa distinción se violaría uno de los pilares del estado democrático y que a mí, como liberal no se me pasa por alto.
Los ciudadanos somos todos iguales ante la ley, iguales por encima de la religión, raza, ideología política e incluso iguales por encima de nuestro nivel económico. La Ley es un pilar elemental del sistema, que debe de poseer una fortaleza e independencia de acero, es un pilar maestro y una de las bases de su fortaleza es la equidad. Lama se aprovechó de su popularidad en un terreno donde las clases populares son más propensas a sucumbir ante la mentira de los sentimientos, demagogia pura.
Sr. Lama, léase las reglas del juego, porque los “españolitos” de a pie se pagan su vivienda estudiando, formándose y trabajando duro. Es muy sencillo apelar a la lágrima fácil ante los ilegales, cuando se posee un buen patrimonio obtenido con los comentarios de jugadas de los amos del balón, (actividad muy lícita, cada uno se hace las fortunas como sepa y quiera, siempre que sea de forma legal). Amos del balón, que en su gran mayoría son multimillonarios. Así que ya sabe, aproveche su influencia en el mundo del balompié, ponga a peloteros y clubes de acuerdo y con los fondos recaudados proporcione usted unas viviendas a coste cero a esas familias. Unas viviendas a las que todos los españoles tenemos derecho, pero de forma legal y respetando las reglas del juego ¿le suena eso de las reglas el juego?
Acabo de acudir intencionadamente a la Demagogia, porque ni el Sr. Lama ni los futbolistas, por muy ricos que sean, tienen obligación moral ni legal con esa causa. Son los propios interesados los que tienen que valerse de los mecanismos que el sistema pone a su disopisición y obtener una vivienda digna, pero legal.
En liberalismo, el fin nunca justifica los medios y nunca debe primar el estado sobre el individuo.

Eloy Fernández Bretones.

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